Obras Clásicas




Una obra clásica es un libro que todo el mundo admira, pero que nadie lee.

Ernest Hemingway

El Exito de la Religion - II

“(…) Lo invisible se impone sobre lo obvio. La obsesión religiosa puede considerarse como una forma de paranoia, pero realmente ofrece una oportunidad de supervivencia en situaciones extremas y desesperadas en que otros, posiblemente los individuos no religiosos, podrían desmoronarse y desistir. En su largo pasado, la humanidad debe de haber experimentado muchas situaciones desesperadas, con los correspondientes surgimientos de homines religiosi.”

Walter Burkert
"La creacion de lo sagrado"

Derivados del Ego

Pensar y mas precisamente la identificacion con los pensamientos, es lo que mantiene nuestro ego, que especialmente en la sociedad occidental esta fuera de control. Los estados mentales negativos como ser la rabia, el resentimiento, el miedo, la envidia, los celos , son productos del ego. -

Eckhart Tolle

Teletón




“ Te necesito aquí conmigo, te pido por favor seas mi amigo... Teleton una obra que todos los Uruguayos haremos realidad, porque nuestros hermanos discapacitados nos necesitan. ”

El Exito de la Religion


“Una última hipótesis es que el éxito de la religión podría atribuirse a que proporciona mayor tolerancia frente a las catástrofes, estimulando la procreación incluso en circunstancias desesperadas. Esto se acerca bastante a la teoría de la “endorfina”. Los humanos somos capaces de experimentar estados que se describen como “pérdida de la realidad” –los chimpancés aparentemente son inmunes a eso- en manifestaciones tan diversas como el patriotismo extremo, la fascinación por los juegos y deportes, la proverbial distracción, o más bien concentración, de los científicos y artistas y, no menos importante, el fervor del comportamiento religioso”.


“La creación de lo sagrado”
Walter Burkert

Envidias

La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer de menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes, por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños. Bienaventurado aquel al que ladran los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá.


Fragmento del libro “El juego del ángel”, de Carlos Ruiz Zafón.
Visto en: El Bachural

Todavia no...


¿Por qué esta magnífica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida mas fácil, nos aporta tan poca felicidad? La repuesta es está, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino.

Albert Einstein